Igualdad de género en países de América Latina

La igualdad de género en países de América Latina parece estar retrasada con respecto a otros países del mundo. Esto es importante porque la igualdad de género aumenta el crecimiento de la economía, mejora la equidad, fortalece la paz y seguridad, reduce la corrupción y aumenta la sostenibilidad social y medioambiental. Desde 1960, más de 80 millones de mujeres en América Latina se unieron a la fuerza laboral y, según el Banco Mundial, el porcentaje de mano de obra femenina creció del 34,7 % de la fuerza laboral total en 1990 al 41,4 % en 2018. Sin embargo, las tendencias positivas suelen minimizar la importancia de los principales obstáculos. Por ejemplo, solo el 7,2 % de los puestos de las juntas de las firmas principales de los países de América Latina están ocupados por mujeres.

Otras cifras a nivel mundial muestran una imagen similar a la que brinda el Banco Mundial. El Informe de Desarrollo Sostenible de 2019 revela progresos en el logro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) formulados por las Naciones Unidas. El ODS 5 aspira a lograr la igualdad de género y empoderar a las mujeres. Con un sistema de puntuación que va del 0 (sin igualdad de género) al 100 (máxima igualdad de género), la puntuación promedio general del OSD 5 para los países de América Latina es de 69,78, muy por debajo de los países con un alto nivel de igualdad de género como Finlandia (89,2). Sin embargo, el Índice Global de Disparidad entre Géneros publicado por el Foro Económico Mundial también muestra que los países de América Latina están retrasados con respecto a aquellos con un alto nivel de igualdad de género (puntuación promedio = 0,73 en comparación con Finlandia = 0,83). ¿Suena mal?

Ahora, algunas buenas noticias. En las últimas dos décadas, las organizaciones de todo el mundo comenzaron a recopilar, analizar y compartir métricas de igualdad de género. Las Naciones Unidas, el Foro Económico Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, entre otras, han estado marcando el camino para encontrar maneras para aumentar los recursos y las oportunidades para las mujeres. Esta mayor atención a la igualdad de género en todos los países en general y en América Latina no muestra, en particular, ningún signo de desaceleración. A lo largo de los últimos cinco años, creció de manera considerable la cantidad de organizaciones que trabajan para ofrecer recursos y oportunidades que permitan igualar el campo de actuación entre mujeres y hombres.

Como resultado de esta mayor atención, una gran cantidad de diferentes partes interesadas han estado proporcionando información sobre la igualdad de género en países de América Latina que no teníamos hace una década. Por ejemplo, el año pasado, Data2X publicó un informe técnico sobre igualdad de género en América Latina y el Caribe (disponible aquí), la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible publicó el Índice ODS para América Latina y el Caribe (disponible aquí) y el BID Invest publicó un informe sobre cómo las finanzas pueden acelerar la igualdad de género en América Latina y el Caribe (disponible aquí).

Con la gran cantidad de trabajo de calidad realizado o en proceso por parte de muchas partes interesadas, ¿qué papel debería desempeñar la investigación y, en términos más generales, la academia para luchar por la igualdad de género en América Latina? Una fortaleza de los investigadores académicos se centra en su capacidad para conceptualizar problemas y someter esas conceptualizaciones a prueba de manera empírica. Por ejemplo, conceptualizar los defensores de igualdad de género perfila un recorrido para que sigan otras partes interesadas, incluyendo la Iniciativa de Financiamiento para Mujeres Emprendedoras (Women Entrepreneurs Finance Initiative, We-Fi) y el Foro Económico Mundial, ambos actualmente promoviendo defensores de igualdad de género mientras buscan mejorar las decisiones de selección sobre tales defensores. El trabajo emergente en esta área está disponible aquí.

¿Qué papel desempeña la investigación académica para mejorar estas estadísticas? Los investigadores académicos tienen las herramientas necesarias para elaborar, analizar e informar métricas clave y evaluar de manera más general las estadísticas para monitorear el progreso y rectificar los retrocesos. Un ejemplo de tal trabajo realizado recientemente en Nicaragua por Eden y Wagstaff está disponible aquí. Los investigadores académicos no solo tienen un papel que desempañar para mejorar estas estadísticas, sino que también deben responder preguntas relevantes si deben contribuir a crear un mejor mundo para todos. Una de estas preguntas es cómo aumentar la igualdad de género en los países de América Latina.

Fin

Ahmed, R., Zayed University

Rawia Ahmed

Wagstaff, M. F., The University of Texas at El Paso

Fernanda Wagstaff

Amorós, J. E., Tecnológico de Monterrey (Mexico) and Universidad del Desarrollo (Chile)

José Ernesto Amorós